Böhm Asesores de Seguros - Los peatones y la tecnología.

Los peatones y la tecnología.

Sale del trabajo cansada, pensando en el día que tuvo y en todas las cosas que todavía tiene que hacer. Decide desenchufarse de esa realidad que la abruma y se conecta al Ipod. En otro punto de la ciudad de Buenos Aires, en la esquina de Santa Fe y Juan B. Justo, el semáforo está a punto de ponerse en verde para los automovilistas, pero sin darse cuenta de esto, un joven viene cruzando mientras discute por celular. De frente una chica cruza la misma avenida con la cabeza gacha, sin haber despegado la vista ni un segundo de la pantalla de su celular. Se chocan, trastabillan y caen varios papeles y un celular sobre la senda peatonal.

Estas escenas se repiten en cada esquina y exigen un cambio de paradigma a la hora de evaluar por qué suceden ciertos siniestros viales. Y es que la figura del peatón, tal cual la conocíamos, ha ido cambiando. Hoy nos encontramos con los peatones tecnológicos, transeúntes completamente ensimismados en su celular, o reproductor de música, que cruzan sin mirar o tropiezan con otras personas, árboles, postes de luz y hasta se caen de lleno en la calle y se lastiman. Y a la hora de escuchar, muchas veces ni se inmutan ante las advertencias de las bocinas o de otros peatones.

Según un informe realizado el año pasado por la Defensoría del Pueblo de la Nación, los peatones son el principal grupo de riesgo. Mientras que, de 1.000 automovilistas o motociclistas lesionados, murieron alrededor de 7 u 8, de cada 1.000 peatones atropellados han fallecido 15. El elevado riesgo de muerte que padecen los peatones se encuentra altamente asociado a la falta de elementos de protección. En los atropellamientos, los vehículos impactan directamente sobre el cuerpo de las víctimas que no cuentan con ningún elemento que pueda mitigar la brutalidad del choque.

Nuevo perfil

Los peatones tecnológicos son aquellas personas que caminan con la vista clavada en la pantalla del celular o abstraídos por la música de su mp3. Y estos son simplemente dos dispositivos de la amplia oferta que tienen hoy para distraerse. Correos electrónicos, chat, videojuegos y películas, están al alcance de su mano para llevarlos a otra realidad. El peligro radica en que pierden la noción del riesgo cuando caminan utilizando alguno de estos dispositivos. En este sentido, la Federación Española para la Seguridad Vial calcula que un 20% de los transeúntes muertos estaban hablando con el móvil o iba escuchando música.

Un estudio publicado en el British Medical Journal y realizado por el Hospital Infantil de la Universidad de Maryland y la Oficina de Servicios de Salud de las Escuelas Públicas de Baltimore, en Maryland, Estados Unidos, contabilizó 116 casos de siniestros de peatones con evidencia del uso de auriculares en el momento del incidente. La edad promedio de las víctimas fue 21 años, el 68% eran varones y el 67%, menores de 30 años. La mayoría de los vehículos involucrados eran trenes (55%) y el 89% de los casos ocurrió en ambiente urbano. En el 74% se estableció que las víctimas estaban usando el auricular en el momento del siniestro. En 34 de los 116 casos (29%), los informes mencionan específicamente que hubo bocinas o sirenas sonando antes de que la víctima fuera golpeada.

Completamente aislados

El peligro del uso de dispositivos tecnológicos en peatones se puede explicar por dos fenómenos: el aislamiento auditivo de los estímulos externos (aislamiento del medio ambiente) y la distracción (ceguera por falta de atención).

La distracción o ceguera por falta de atención, se produce por un desdoblamiento de la función cognitiva que reduce la asignación de recursos mentales o la atención a los estímulos externos. Este fenómeno que involucra la distracción cognitiva para interpretar los estímulos auditivos y la distracción táctil necesaria para manipular los dispositivos electrónicos expone a los peatones a mayores situaciones de riesgo.

Los estudios demostraron que existe una correlación débil entre la distracción (definida como el uso de auriculares, teléfono celular, comer, beber, fumar o hablar) y la menor cautela para cruzar la calle. Además, se observó que los peatones que hablaban por teléfono celular cruzaban la calle con mayor lentitud, aumentando el tiempo de exposición al tránsito vehicular.

La privación sensorial denominada aislamiento del medio ambiente, es la incapacidad para escuchar sonidos que emanan del entorno local. En este sentido se infiere, aunque faltan estudios para demostrarlo, que los auriculares pueden haber jugado un papel importante en la mayoría de las lesiones y muertes en las series de casos analizados en la investigación.

Tradicionalmente los peatones han sido considerados víctimas ante los atropellos. Sin embargo, los que caminan por la calle también cometen muchas infracciones y adoptan conductas riesgosas. A la hora de circular, desconectémonos de la tecnología, levantemos la cabeza y conectémonos con la realidad vial. Evitemos sumar un peligro más a la jungla urbana.

La guía del buen peatón

  • Cruce siempre por las sendas peatonales. Si no hay, hágalo por las esquinas, por delante de los vehículos detenidos.
  • Antes de cruzar, mire hacia un lado, luego observe hacia el otro lado y vuelva a mirar.
  • No cruce entre autos a pesar de que indebidamente estén ocupando por completo la senda peatonal.
  • Cruce caminando y no se detenga sobre la calzada.
  • Además de mirar el semáforo, observe que todos los autos y motos estén detenidos ya que por imprudencia alguno puede pasar el semáforo en rojo.
  • Logre contacto visual con el conductor del automóvil. Esto es fundamental para entender cuál es la maniobra que va a realizar.
  • Nunca camine por el borde de la calzada o por encima de los cordones.
  • Tenga especial cuidado en los garajes con las entradas y salidas de vehículos.
  • Evite las prendas oscuras de noche.
  • No utilice celulares, reproductores de música, ni otro elemento que genere distracción y le impida reconocer los indicadores de riesgo.

¿De quién es la responsabilidad?

Los automovilistas y motociclistas aseguran que siempre se les echa la culpa a ellos por los siniestros viales y que la lupa nunca se dirige a quienes cruzan las calles sin cuidado. Por más que siempre se hable de la prioridad del peatón, la Ley de Tránsito establece que también tienen obligaciones que cumplir: “Se debe cruzar la calle con atención, se debe evitar cualquier cosa que ocasione distracción”, manda el texto de la norma. Sin embargo, en nuestro país todavía no hay sanciones previstas. Mientras tanto, hay poco apego a las normas y desconectarse de la tecnología parece una misión casi imposible.

 

Fuente: Grupo Sancor Seguros